por  Miguel Núñez Cortés

 Señor Director

En un importante artículo publicado por el “magazine” Q/D (¿quién lo diría?) se pregunta “¿Cómo canalizar el castigo a alguien a quien no se le puede castigar? Los príncipes de Inglaterra no podían ser castigados por sus tutores, por lo que debió idearse un sistema para castigarlos.

 “La expresión chivo expiatorio, utilizada para designar a aquella persona  o situación al que se le atribuyen y asignan todas las culpas de las que no es responsable, se dice en inglés: “Whipping boy”, lo que podríamos traducir como “Niño de Azote”. 

 El concepto castellano y el inglés tienen sus raíces en episodios histórico-culturales muy distintos entre sí pero que, sin embargo, comparten una base psicológica común: cargar a uno con la culpa de los otros.

“No hay que olvidar que en la sociedad occidental, más precisamente en las monarquías del siglo XV y XVI, se produjo una peculiaridad con respecto a la canalización de la culpa.

“A cada hijo de Rey se le asignaba desde su nacimiento un “Niño de Azote”. Pero el “Niño de Azote”, pese a ser criado junto al Príncipe y gozar de un alto status en el Reino, tenía una función muy clara en la Corte: recibir los castigos que no podían impartirse al Príncipe.

 “Nuestros pequeños latinoamericanos se han convertido, en algunos casos, en “Niño de Azote”. Son receptores de una transmisión de culpas no saldadas en la mente despiadada del presidente Trump. Y se aprovecha compulsivamente de esos seres humanos chiquitos en cuerpo, pero enteros en su Ser siendo. Sobre su piel oscura y pelitos chuzos recaen las culpas que les impone la potencia mundial, ante sus aparentes transgresiones.

  “Nos dicen las crónicas que cientos de niños y jóvenes inmigrantes indocumentados han sido enviados a una ciudad de tiendas de campaña en el desierto de Texas.

 “Inmigrantes de varios estados mexicanos fueron despertados en medio de la noche y llevados en ómnibus a un campamento cerca al pueblo de Tornillo, a unos 50 kilómetros al sureste de El Paso, ciudad fronteriza con México.

“El campamento abrió en el mes de junio de 2018 y tenía capacidad para 400 personas. En septiembre se amplió para 3.800. Los niños y jóvenes son separados por sexo y distribuidos en grupos de 20. En vez de ir a la escuela reciben libros de trabajo.

“Esto es consecuencia de la «tolerancia cero» del gobierno de Trump que ha permitido separar a unas 8000 familias de inmigrantes que trataban de acceder a EEUU a través de la frontera con México.

“Desde este pequeño y humilde lugar unimos nuestras fuerzas en un momento en que el autoritarismo aumenta en todo el mundo.

“Arrojar algo de luz sobre el particular es lo que estamos intentando hacer”, señaló Margaret Huang de Amnistía Internacional, en Estados Unidos.

“Mucho de lo que quisieran hacer los inscriptos en la Asociación Nacional del Rifle o los de los  fuegos nocturnos y los capirotes blancos, lo hace el inefable Trump por gustosa y aceptada delegación. No hay que olvidar que un 72% de los ciudadanos norteamericanos han disparado un arma de fuego alguna vez y un 50% porta armas en la calle.

“Es Trump el que irrumpe con violencia en el mundo de los “Niños de Azote”. El sino macabro persigue a los olvidados por la sociedad de sus padres. Cómo no recordar a los presidentes mexicanos elegidos “democráticamente”: los “príncipes” Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y el último, Enrique Peña Nieto a quienes Trump jamás castigó.

“Precisamente, estos niños mexicanos segregados, disgregados, disueltos de sus familias son los que reciben el castigo por la mano en alto de Donald Trump y también hay que decirlo, por esa  sociedad de sus mayores, que los expele y les corta sus raíces.

·        “¿Será la desigual sociedad mexicana la destinataria de los castigos inhumanos a los que se somete a sus hijos?

·        “¿Será el color de la piel, el idioma, sus creencias religiosas, su cultura?

·        “¿Será un odio racial incontrolado?

“Los mexicanos sabrán qué grado de “culpa” les cabe en este aspecto ¿habrá llegado un nuevo tiempo con Andrés Manuel López Obrador?

“Que el sacrificio de los “Niños de Azote” mexicanos, frágiles y pequeños, nos obligue a los latinoamericanos a tomar conciencia que las fronteras se corren de muchos modos y bien pueden llegar hasta el cono Sur de nuestro continente”

 

Se invita al lector a ampliar el tema tratado consultando los siguientes enlaces:

https://www.guiainfantil.com/educacion/castigo/efectos.htm

https://www.aciprensa.com/noticias/envian-a-ninos-inmigrantes-a-tiendas-de-campana-en-desierto-de-texas-33987?utm_source=boletin

https://lamenteesmaravillosa.com/castigo-fisico-los-ninos-error/

http://www.quienlodiria.com/los-ninos-de-azote-646.html

https://noticieros.televisa.com/ultimas-noticias/indonesia-rescata-a-31-menores-atrapados-en-2-escuelas-tras-sismo/

https://www.pagina12.com.ar/146821-a-cinco-anos-de-lampedusa-europa-naufraga

https://gutenberg.rocks/gritarle-tus-hijos-no-beneficia-ayuda-mucho/?utm_medium=Organic&utm_campaign=Notifications&utm_source=notifications&utm_term=Notifications