Por Rubén  Lamas:

La cesación de pagos y concurso de acreedores de Vicentin tiene varias aristas que deben ser contempladas y que, de hecho, La Barraca ya ha tenido en cuenta en otras notas. ¿Estamos ante un replanteo del Presidente Alberto Fernández? Veamos un poco los hechos y las partes involucradas.

Por un lado es posible que haya existido un error de comunicación por parte del gobierno pero hay que considerar que, al hablar de expropiación implícitamente hablamos de una compensación a afrontar, cuestión que debe ser bien ponderada porque las cifras involucradas son muy importantes, y de difícil disposición cuando al mismo tiempo se está renegociando el pago de la deuda heredada de la administración Macrista que, comentario al margen, más que administración fue un vaciamiento planificado de las arcas públicas mediante maniobras  financieras,  endeudamiento desmedido y fuga de capitales.

La pandemia modificó  profundamente la realidad mundial y los planes a seguir por lo que, para salvar vidas, estamos afrontando medidas que resienten la actividad económica con caídas de la producción a nivel mundial. En el caso de Argentina, tras la plaga Macrista, la pandemia

Retomando el tema Vicentìn, creo que todavía no está dicha la última palabra, debido a lo complejo del tema y por que todavía se está a tiempo de encontrar una alternativa viable.

Hubo a todas luces, irregularidades en la administración, a tal punto que la venta de Renova por 122 millones de dólares hecha a último momento antes de la cesación de pagos, es tan poco transparente que la justicia de Nueva York tiene abierta una causa, porque no está claro el destino del dinero. Llaman a esto el mayor escándalo financiero de los últimos veinte años.

Los interventores designados por el gobierno, devenidos en veedores por una decisión inédita del juez de la causa, ya que no hay normativa que indique tal cosa, deberán estar muy atentos y celosos de su misión para evitar males mayores, ¿hasta qué punto se puede confiar en un juez que tiempo atrás, era asesor letrado del Banco Nación sucursal Reconquista y estaba del otro lado del mostrador supervisando el otorgamiento de créditos a la empresa?, es uno de esos misterios del poder judicial a los que estamos tristemente acostumbrados.

Políticamente hablando, esta es una gran oportunidad, para que el estado cuente de una vez por todas con una empresa testigo, denominada así porque su participación del 9 por ciento del total de la exportación de granos, representa una muestra más que significativa con la que los economistas podrían calcular, derechos de exportación, volúmenes de movimiento etc. y así proyectar la posible evasión de  dichos derechos, por parte   del resto de las empresas del sector.

Recordemos que en un entredicho en ocasión de la visita del ex presidente Macri a China, saltó  a la vista una diferencia de 3000 millones de dólares entre lo que los Chinos aseguraban que habían pagado a Argentina y las cifras que Argentina tenía registradas por el intercambio, producto de las maniobras de subfacturación. ¿Dónde fueron a parar esos 3.000 millones de ese año solamente?

Además recuperar un puerto privatizado en las orillas del Paraná, es un objetivo político fundamental por su valor estratégico dentro del sistema agroalimentario, dado  que la soberanía alimentaria  figura en la agenda de las reivindicaciones populares.

Las novedades del caso indican que la empresa no presentó el último balance trimestral y que la auditoría que lleva adelante una delegación del Banco Nación, encuentra serias incongruencias en la merma patrimonial, lo cual lleva a pensar en una clara maniobra de vaciamiento por parte del directorio de la empresa.

De ser así, estamos ante una derivación  de neto corte penal, el juez no puede pasar por alto la no presentación del balance que el directorio no quiere o no puede presentar

 El sistema del capitalismo neoliberal inventó los paraísos fiscales para que  dineros provenientes de este tipo de maniobras, que son fáciles de ocultar, tengan acogida en cuentas que son difíciles de rastrear, pasan de una firma fantasma a otra, y finalmente resulta difícil encontrar  su verdadero destino pero, lo que no se puede ocultar, es que como resultado de estas maniobras, los pocos ricos son cada vez más ricos acumulando patrimonios monumentales, mientras millones de personas no tienen para subsistir hoy es un buen momento para castigar este tipo de conductas.

Las acreencias del estado Argentino por vía de los bancos públicos, como Nación, Provincia de Buenos Aires, de Santa FE, de Entre Ríos, BICE, mas las deudas de AFIP, Ingresos brutos, impuestos municipales y provinciales, IVA etc. constituyen un volumen muy significativo que el estado debe hacer valer en su rol de acreedor privilegiado, o sea, hay alternativas a la expropiación: no deberían  descartarse entre ellas, la conformación de una empresa de capital mixto entre público privado, como es la empresa Renault en Francia por citar un ejemplo.

YPFagro es una empresa en funcionamiento, con presencia y  experiencia en el mercado, tiene personal idóneo y trayectoria, podría ser la base de una nueva gestión, la participación de cooperativas agropecuarias del interior con experiencia en el tema, la puesta en marcha de mecanismos financieros que dinamicen y garanticen la continuidad de la empresa, son todas posibilidades que de ninguna manera deben descartarse.

Finalmente no deben perderse de vista los objetivos fundamentales  de estas grandes decisiones que son dar viabilidad a la empresa, salvaguardar los puestos de trabajo que involucran a trabajadores aceiteros, algodoneros, vitivinícolas, agropecuarios, administrativos etc. que, de alguna manera, se salden las deudas con el estado y la masa de acreedores entre los que se encuentran miles de pequeños y medianos productores agropecuarios, tener una empresa testigo del sector, evitar que se siga concentrando la actividad agro exportadora. Párrafo aparte para exigir un proceso judicial para los funcionarios bancarios que otorgaron  créditos mas allá de lo razonable de manera cuestionable y posiblemente dolosa. Toda esa combinación y sus derivaciones no son de fácil solución ni pueden analizarse a la ligera, pero replantear no es abdicar.