Colaboración: Cecilia Nevot

El domingo volví de mi primer Encuentro Plurinacional de Mujeres en la Ciudad de La Plata. En realidad volvimos, porque fui con una amiga de la infancia, con la que intentamos ir en varias oportunidades. Si bien participamos del Movimiento Feminista desde hace varios años, y desde ya del “Ni una Menos” y de la “Campaña Nacional por el Aborto legal,seguro y gratuito”, esta experiencia nos superó en expectativas. Varios cientos de miles de mujeres en la calle, vibrando por reclamos justos y fundamentales para ser visibilizadas y no discriminadas, es algo imposible de describir. Marchar rodeadas de jóvenes, muy jóvenes  y algunas niñas empoderadas como nunca antes, haciendo de los reclamos colectivos,  uno solo y enorme, nos hizo sentir que nada es mucho para participar aún más e intentar que todas o todes (confieso que el lenguaje inclusivo no es lo mío, por lo menos por el momento) participen en espacios políticos para lograr las transformaciones tan urgentes.

Pudimos estar sólo en dos talleres: “Mujeres y Sexualidades (bisexualidad, pansexualidad, polisexualidad y no binaries)” y en “Feminización de la Pobreza”. Funcionaron más de 100 talleres  en simultáneo y en muchos casos desdoblados en varias comisiones, desbordados de mujeres participando horizontalmente, contando sus experiencias personales o colectivas. Fueron momentos muy intensos, al conocer de la boca de las protagonistas, historias de vida terribles, injustas e impensadas en una futura sociedad igualitaria.  Pudimos aprender sobre varios temas, o por lo menos tener un pantallazo de realidades diversas,  hacer mínimos aportes, ya que los talleres son muy numerosos, y en algunos no se habilita el debate.

 En el de “Mujeres y Sexualidades”, lleno de jóvenes que transmitieron sus vivencias y cuestionamientos, nos pareció que les faltó la pata política al tema. Desde ya hablo desde una visión sesgada y muy parcial, pero justamente el cuestionamiento que hice fue el que sin una activa participación política en partidos, movimientos, etc, estas cuestiones eran muy difíciles de modificar y colectivizar. El “Encuentro” es un espacio de reflexión, denuncia y toma de posturas políticas anual, pero lo que de ahí sale tiene que ser militado en diferentes espacios a lo largo del año, para que las mujeres vayamos ganando lugares de toma de decisión. Quedó claro que las compañeras con sexualidades diversas son discriminadas laboralmente, aún más que las mujeres heterosexuales; que en la Administración Pública hay una transfobia importante y que se necesitan talleres parecidos a la ESI (Educación Sexual Integral) no sólo en las escuelas, sino en los lugares de trabajo. Las docentes que participaron, aún algunas en cuyas escuelas la ESI se implementa, remarcaron la falta de capacitación de los y las docentes en estos temas; haciendo hincapié que las familias de los alumnos deberían también ser parte de los talleres. Todo un gran tema para repensar una estrategia, que no sólo haga que la Ley se cumpla, sino que realmente sirva para transformar esta dura realidad oscurantista en la que se vive como sociedad.

El taller de “Feminización de la Pobreza”, fue más un diálogo de ida y vuelta en el que participaron activamente las compañeras de “La Poderosa”, que claramente argumentaron sobre lo que significa ser mujer en las villas. Se definieron como empobrecidas y no como pobres, como discriminadas por ser mujeres y ni que hablar si encima son de alguna diversidad sexual. Se denunció también la invisibilización por parte del Estado y de los medios de comunicación de los femicidios en las villas, de la violencia de género creciente y de la contaminación del ambiente en el que viven. En ese taller se notaba la militancia política en diversos partidos y agrupaciones de gran parte de las participantes.

La marcha fue conmovedora, cuadras y cuadras de mujeres gritando y cantando, cuadras y cuadras acompañadas además de por banderas partidarias y de agrupaciones y movimientos diversos, de una interminable bandera verde entretejida con miles y miles de cuadrados tejidos al crochet y bordados con los nombre de cada una de las mujeres que hoy no están porque fueron asesinadas por el sólo hecho de ser mujeres o diversas.

Nos despedimos hasta el próximo Encuentro que seguramente será Plurinacional, en un ambiente de fiesta,  para hacerle frente al fin cada vez más cercano de la desigualdad y la violencia de género y al grito imposible de callar de “SERÁ LEY”.

 La autora pertenece a Manifiesto Argentino Posadas.